En la mesa

22.11.07

Aunque ya he tratado temas gastronómicos anteriormente –en las entradas Frases a la carta, Vocablos gastronómicos y De mantel largo, además de, tangencialmente, en muchas otras –hay aspectos de la gastronomía que no he tratado. Las manías en la mesa, por ejemplo.

Porque aunque hay situaciones y/o lugares mucho más adecuados para desarrollar manías –recuérdese la discusión sobre las Mañas en el baño –la mesa no está exenta de extrañas costumbres. Y, ya que por la cantidad de alusiones a mis propios escritos esto ya parece una lección de autorreferencia, entraré de una vez por todas en materia. He dejado expresamente fuera las malas costumbres, que serán tema de un próximo escrito. Con ustedes, entonces, manías –para que se entienda en todo el orbe –en la mesa.

No pasar la sal en la mano. Una superstición más extendida de lo que creía, según he podido comprobar departiendo con diferentes comensales. Se supone que tendría un origen histórico: antes el salario se pagaba con sal –de ahí el nombre –y, al pasarla en la mano, en caso de caída generaría una discusión sobre quién asumía la pérdida. Sea como sea, nunca lo he creído. Menos ahora, con la famosa Biosal, supuestamente más sana, pero que viene a sumarse al café descafeinado, leche sin lactosa, leche condensada Light y demás productos desnaturalizados.

Dar vueltas a la comida. No soporto a esa gente que, mientras come, está constantemente dando vueltas a la comida en el plato. Conversa y conversa, opina de todo, pero cuando uno ya terminó de ingerir todos sus alimentos, el odioso/a sigue paseando la comida por el plato, empujándola con el tenedor.

Faenar el plato antes de empezar. Seguro han conocido a alguien que lo hace. Gente que literalmente destruye el plato antes de comenzar a comer. Parte, pica, muele, mezcla, condimenta, todo un ritual antes del primer bocado. Que viene, por supuesto, cuando uno ha terminado de comer, o casi.

Cortar dando vuelta el plato. Nunca he comprendido esta falta de motricidad. Son comensales que, al parecer, sólo manejan una dirección en el arte de cortar con un cuchillo. Entonces, hacen un corte en la comida. De izquierda a derecha, digamos. Y luego quieren cortar en otro sentido. ¿Qué hacen? Rotan el plato de manera que la comida quede en una disposición tal que puedan seguir cortando de izquierda a derecha. A veces me asusta un poco esa falta de capacidad manual. Digo, en algún momento de emergencia no me gustaría depender de sus manos.

Separar lo inseparable. La gente que, por ejemplo, no come arvejas, y para su mala suerte se ve frente a un plato de pollo alverjado. Al velador, si se quiere, para ponerle un poco más de condimento al tema. Y se da a la dura tarea de separar cada una de las arvejas, dejándolas a un lado del plato, con la consiguiente pérdida de tiempo propio y de quien lo acompaña. Lo que en el caso del pollo al velador no es un asunto baladí, por cierto. Además, la tarea requiere mucha concentración, y he visto a personajes transpirar en el proceso. Ni el doctor Artaza las vio tan verdes con José Patricio y Marcelo Antonio como alguien separando las arvejas de su plato.

La combinación de sabores. Hay mucha gente que no soporta combinar ciertos sabores. Lo agridulce, por ejemplo, no le agrada a muchas personas. Eso de comer paté o queso con mermelada, por ejemplo, no es de gusto general. Está bien, tampoco se trata de llegar a la empanada de pino con manjar –que por cierto no está mal –pero un pato a la naranja... Difícil resistirse.

La combinación de colores. Mucho más extraña que la de los sabores, claro. Pero conozco un caso en que la persona no soporta tener en el mismo plato dos colores que no combinen. O sea, betarraga con zanahoria, ninguna posibilidad. Por separado sí, pero jamás juntas. La verdad, no entiendo esta manía, pero agradezco que no haya alimentos con lunares o a rayas, porque sería una variante que complicaría demasiado la situación.

Ahora es cuando ustedes comparten en este espacio sus propias –y ajenas –manías en la mesa. Recuerden no caer en las malas costumbres, del tipo ruidos, codos en la mesa, hablar con la boca llena y demás cosas por el estilo. Dejemos eso a Carreño y su Manual, y a una próxima oportunidad en este mismo espacio.

Por último he de pedirles, estimados lectores, una licencia. Desde aquí lanzo un sonoro chiflido virtual en esta, la entrada número 69 de este blog. Saludos a todos.

79 no aportaron:

Anónimo dijo...

Estimado señor que no aporta:
Mis más sinceras congratulaciones (siempre me ha gustado esa palabra, que queda como a medio traducir del inglés) por el número de su post, aunque debo reconocer que me habría hecho más sentido si hubiera sido en el tema que lo precede.
En cuanto a lo de las mañas en la mesa, conozco a un personaje que es incapaz de soportar la sobremesa. Ese momento tan agradable en que la digestión comienza su largo camino se ve interrumpido por el individuo, que comienza a moverse en su silla apenas terminado el postre, buscando levantarse a cualquier cosa, solo para no permanecer sentado un minuto más. Yo las sobremesas las acepto con todo gusto, siempre que la compañía lo amerite, claro.
Saludos cordiales,
LA

malas juntas dijo...

Sin la intención de ser aguafiestas, ni de pretender demandar al blog por publicidad engañosa, miré el "archivo del blog" de la barra derecha, y veo que sólo hay 68 entradas (ésta -la supuesta 69- incluída)... no sé si hay que contar el número "0" como una entrada, o yo tengo un problema de comprensión matemática, pero le dejo la inquietud.

Ah! y reconozco mi mala costumbre de separar las arvejas... de hecho lo hice ayer al almuerzo... es que no puede haber nada peor que esas horribles y blanduchas pelotas verdes... o la zanahoria cocida... Si la zanahoria cruda es tan rica, ¿por qué cocerla hasta que queda asquerosa?

Misterios culinarios... saludos!

Fran dijo...

Estimado S.Q.N.A.:
muchos/as se preguntarán si seguiré aportando sabrosos detalles a la historia de encuentros, desencuentros y coincidencias, narradas en los comentarios de su post anterior y de mi humilde blog. Pues bien, no lo haré; el tema de este post me parece demasiado interesanto como para desviar la atención.

Como a mi me encanta la cocina, este tema me es especialmente sensible.
En cuanto a la manía de los colores, nunca lo había visto. De hecho me cuesta creer tamaña tontera. ¿en serio conoce a alguien con esa obsesión? De patio, déjeme decirle.

Una manía que para aquellos que cocinamos y nos esmeramos en el tema resulta insoportable es aquella de ciertos individuos que, a la llegada de un plato, cualquiera éste sea, lo primero que hacen es echarle sal. ¡¡Sin siquiera probarlo!! La única condición es que sea un plato salado. Jamás he visto a alguien hacerlo con unos duraznos con crema, por ejemplo. Pero ¿qué es eso de echarle sal sin probarlo? ¿Tan poca fe le tienen al cocinero?

Otra manía extraña, al menos para, es la de echarle azucar a las espanadas fritas de queso. Tal vez con esto me estoy echando un montón de gente encima, para las cuales las empanadas fritas de queso DEBE SER con azúcar. Yo aun no lo entiendo. Las probé y sigo sin entender el delirio que provocan. Yo prefiero echarles kepchu.

Ale dijo...

Estimado SQNA:
Por lejos, la manía más insolortable que conozco, que, por cierto, yo no tengo, es la de esas personas que contabilizan todo lo que ingieren, arrepintiéndose de cada grano de arroz que ingresa en su sistema.
Es lo más indigesto comer con alguien que está todo el tiempo pendiente de cuántas calorías tiene esa papa o cuánto ejercicio tendrá que hacer para eliminar de su organismo ese riquísimo postre lleno de crema y chocolate.
No puede ser... comer es, a mi gusto, de las cosas más placenteras que existen y me parece un descriterio aportillar el placer ajeno en la mesa.
Lo mismo para algunos vegetarianos.
Perdónenme los vegetarianos presentes, pero yo disfruto mucho de la carne y me parece una manía muy descortés que un vegetariano me mire con cara de asco cuando engullo mi bife. Peor es cuando empiezan a hablar del sufimiento del animal y el matadero y tal. Sí, es una realidad, pero no es un tema para la mesa. Es ahí cuando queda uno atragantado con el cadaver.

Mir respetos, caballero.

Ale dijo...

FE DE ERRATAS:
dinde dice insolortable, debería decir insoportable

gracias

Ale dijo...

FE DE ERRATAS 2:
Donde dice dinde, debería decir donde

jajajaja
esto ya parece les luthiers

montt (el que no dibuja ni palitos) dijo...

Estimado,

Tengo una manía que generalmente le causa mucha gracia a los demás comensales y que, pese a la vergüenza que significa el comentario obligado, sigo muy fiel a ella.

Figúrese usted una entrada de alcachofa. Un plato, la alcachofa cocida pero fría y un pequeño bowl con aliño. Procede usted, como cualquier mortal a sacar una hoja, untarla y comerla. Sucesivamente, hasta llegar al corazón.

Pues mi tema es qué se hace con la hoja después que usted la come, deja la marca de sus dientes. Mucha gente hace las amontona, pero yo las ordeno en el borde el plato de manera circular. Como un pequeño ejército resguardando mi alcachofa. Luego esas espinas que cubren el corazón (o poto) de la alcachofa quedan en el centro.

Todo muy ordenado, sin marcas de dientes, sin vestigios de caos, manchas o montones que complicarán al que retire su plato.

Chile sigue llorando a Marcelo Antonio.

Ale dijo...

Señor Montt EQNDNP, buenos días:

Me permito contarle que conozco a varias personas que tienen la misma manía que Ud. y déjeme decirle que me parece una bonita opción el orden en el plato. Yo, lamentablemente soy muy desordenada con las hojas de alchachofa y encuentro que se ven horribles... pero qué se le va a hacer.
Aunque tengo otra manía asociada al mismo vegetal: saco la carne de la hoja con un cuchillo, no con los dientes, la junto toda, incluido el "poto" y lo como todo junto, aliñado, de preferencia en un pocillo grande.

Saludos
(como se ve, hoy viernes no tengo mucho que hacer...)

Strangemood dijo...

Señor No aportador:

Me parece interesantísimo el tema que propone a la discusión pública, pero como el Sr. Montt observó, tal vez hubiese causado más impacto si el tema llevara relación con aquella tan famosa posición kamasútrica (esa palabra no existe, pero me gusta como suena!). De todos modos, no estaría mál que considerara esta propuesta para una entrada próxima, verdad?

y bien, a lo que nos convoca.

Manías.
Pensando en lo que veo en otros al reunirnos en la mesa, me encuentro con una manía desagradable en extremo, como lo mencionó un comentarista ya, eso de fijarse en que cuanto voy a subir si me como esto o esto otro, lo encuentro de pésimo gusto. Además porque yo misma comienzo a calcular mentalmente los millones de calorías que consumo a diario y ... una tarea totalmente inútil si se trata de disfrutar del placer de la comida.

Y ahora reflexionando sobre mi propio comportamiento, sí. Lo admito públicamente, soy una ejemplar de aquellos que prefieren no mezclar ciertos alimentos por su color. Pero no es una cuestion antojadiza. Es solo que... No le parece desagradable poner juntos en un plato, una ensalada de tomates y huevos fritos?. O lo que es peor! Hacer una mezcla de esos dos elementos para consumirlos con pan a la hora del té. Un profundo desagrado presenciar ese espectaculo de color amarillento-anaranjadoso. Horrible.
Por suerte no me he tropezado hace muchos años con personas practiquen tan peculiares costumbres.
O también, acompañar un plato de fideos con salsa, con una ensalada de betarragas?. Con todo lo que tiñen... yo paso de los fideos morados.

La otra manía que tengo. Esta yo creo que más que manía raya en la rotería, pero le dejo a usted la labor de discernir el asunto y tal vez considerarla para la entrada futura que anuncia en el comienzo de esta.

Barrer la plaza, le decía mi madre. Se trata de untar con pancito el limón que deja una rica ensalada de lechuga, o de apio con palta. Lo sé, es último!. Pero lo disfruto sin culpas n_n. No me diga que usted nunca lo ha hecho?. O nació acarreñado? (ese término tampoco existe, creo)

Llegó el momento de despedirme hasta una próxima ocasión. Dejó plasmados mis no-aportes.

Saludos!
Clau**


Pd. Demonios, me esperaba la segunda patita del culebrón que nació en la entrada anterior. Ha ver una comedia venezolana en el Chv no más.

montt (el que no dibuja ni palitos) dijo...

Aprovecho la tribuna para una pausa de marketing.

http://lateandola.blogspot.com

Solana dijo...

Estimado SQNA:
Una vez más disfruté de su brillante intervención. Debo asumir que me estoy haciendo adicta al ciberespacio!! (primer paso a ser realizado por un adicto...)
En fin, ahora quisiera no aportar con una manía odiosa que la realizan varias personas con las cuales comparto más de alguna colación: echarle kepchu (como dijo Fran) a todo lo que se va a ingerir!!! Es una manía, que en lo personal, no puedo soportar. Cuando es realizado por niños, y entiéndase por niños a las criaturas de 6 años o menos, puede ser aceptable, pero ver a una adulto que bordea los 30 años hacer semejante "diligencia" es para llorar. Eso es un atentado a la comida, le cambia el color y el sabor, no pudiendo uno saborear la verdadera culinaria... El kepchu se reserva para ciertos alimentos.
Ahora debo revelar una manía personal: me carga hablar mientras como. Generalmente hablo mucho, pero mientras como, debo callarme y concentrarme en lo que estoy ingiriendo. A lo mejor es por descoordinación, porque cuando hablo es eguro que me muerdo la boca o la lengua y esas heridas son de evolución larga, dolorosa y recurrente.

Saludos

ST

El que no aporta dijo...

LA, a mí la sobremesa me atrae en ciertas ocasiones. En otras me repugna. Creo que depende, principalmente, de los comensales. Y de mi estado de ánimo, supongo. Y de la alineación de los astros, a lo mejor.
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Malas juntas, tiene usted razón, he incurrido en un error. El próximo tema, y no el actual, será el 69. Me engañó el contador de entradas, que contabilizaba un borrador olvidado.
Al menos así podré dedicar el próximo escrito a un tema más apropiado al número en cuestión.
Concuerdo con usted en la zanahoria: es mucho mejor cruda. Pero deje a esas pobres arvejas tranquilas, por favor.
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Fran, ya habrá tiempo para una segunda temporada.

Sepa usted que la manía de los colores existe, no es producto de mi imaginación. De patio o no, no me corresponde -o conviene-juzgarlo.

Lo de la sal, que también encuentro detestable, no lo puse porque lo consideré dentro del punto "faenar el plato antes de empezar". Pero es una pésima costumbre.

La del azúcar -que por cierto, tiene que ser flor- es una rara costumbre, cierto. Lo mismo que la de echar azúcar a humitas y pastel de choclo.
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Ale, la contabilidad y la ingesta alimenticia no se llevan bien, qué duda cabe. Espantoso comentar sobre el número de calorías, pero igualmente insoportable el que no comenta nada, sino que pone cara de cálculo mental y mira luego con cara de reprobación.

Sobre los vegetarianos... bueno, son una especie extraña, es cierto. A mí, si me miran feo por comer un pedazo de carne, miro feo de vuelta. Total, ¿quién me asegura que la pobre lechuga no tiene sentimientos?
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Ale, ¿ha batido un huevo?
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Montt (el que no dibuja ni palitos), compartimos la manía, que para mí no es sino el modo correcto de comer alcachofas. Lo que no soporto es a la gente que deja las hojas desordenadas. Eso sí es de pésimo gusto, ¿no le parece?
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Ale, veo que sus viernes no son muy ajetreados.

Así que somos varios con el tema de las hojas... a lo mejor nos podríamos asociar en un club.

Su manía... espantosa. Básicamente porque no hay nada mejor que la sensación de sacar, con los dientes, la carne de una hoja de alcachofa tierna. Peor para usted, que se lo pierde.
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Strangemood, gracias a una equivocación, podré referirme al tema en la verdadera entrada 69.
Ya ve, el destino existe, y quiso que así fuera.

¿Es usted de esos rarísimos ejemplares? ¿Y está tan de patio como sugieren por ahí?

Lo de untar el pan en los restos... mmm, borderline, qué quiere que le diga. Lo dejaremos pasar, pero sólo porque hay costumbres tanto peores que me parece un detalle.

Ya viene la segunda temporada, no desespere.
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Montt (el que no dibuja ni palitos), pase con el marketing... de hecho, ayer hice una acción de marketing involuntario notable. Notabilísima, de hecho. Lástima que haya sido involuntaria, porque me priva de jactarme.
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Solana, complicada adicción. Pero ya que la asumió, ¡disfrútela!
A mí también me molesta el exceso de salsa roja en las comidas.
Y lo de no hablar mientras come... bueno, me abisma, la verdad. ¿No habrá sido en una vida anterior monja con voto de silencio? No se me ocurre nada más.

Fran dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Fran dijo...

S.Q.N.A.
¿Ha batido un huevo?
Déjeme decirle que es el comentario más lutheriano que he escuchado. Lejos. Por mucho
Clap clap clap

señora virtual dijo...

En defensa de la persona que come por colores, debo decir que ese extraño comportamientotiene toda una lógica : "la comida es visible a los ojos" (desviación del dicho de Saint-exupery), y asi como sabrosa, también debe ser visiblemente atractiva y armónica. Que mas terrible que yuxtaponer o combinar dos colores que ni pegan ni juntan....

mis felicitaciones por tan significativo número de entradas

montt (el que no dibuja ni palitos) dijo...

Señor que No Aporta,

Lástima que fue involuntario. Marketéese cuando guste, que eso de criticar a los vendidos lo encuentro una excusa mediocre para ocultar la envidia.

No sabe lo satisfecho que me siento de ver que en esta tribuna hay más de un ordenador de alcachofas. Si formamos la asociación lo esencial son las calcomanías para el auto. El resto da lo mismo.

Strangemood dijo...

Ya ve Don no-aportador, tan de patio no estoy. Somos varios los que luchamos por la apropiada combinación cromática en la mesa. Por lo segundo, si, sé que es una reprochable conducta, pero la culpa la tiene mi madre, que me instruyó en esos afanes.

Me gustó la idea de las calcomanías. sólo me faltaría un vehículo donde instalarlas jajaja

Y sobre lo de la entrada 69: es justo esperarse una entrada culturizante e iluminadora respecto de tan peculiar conjunto?


Mis más cordiales saludos.


Pd: A la espera y con los popcorns entonces.

Katty_runrun dijo...

La mía es una rareza para los otros, para mi es de lo más normal. Le cuento:

No tolero que las ensaladas que llevan limón estén junto a lo que no lleva limón en el mismo plato (ej. tomate, arroz, carnes, tortillas, etc), en el casino del trabajo lo hacen a diario entonces tengo que pedir otro plato y separar en uno las ensaladas con limón y en el otro el almuerzo propiamente tal.
Me es francamente insoportable el arroz, carne, tortillas mojados por el jugo del limón y por consecuencia, ácidos.

Lo de la betarraga es un punto aparte porque además de tener sabor a tierra, esa tintura en los otros alimentos es un desastre.

Fran dijo...

Y la betarraga tiñe todo.... todo.
Pero igual es rica.

Bea dijo...

Estimado Señor que no aporta y tertulianos, el tema de la comida me encanta pero intentaré no aportar algo con mis malas manías.

La primera es sobre lo que se empeñan en llamar "la cultura del vino". La mayoría de la gente le tiene manía a las personas que catan el vino. Está muy mal visto que alguien meta su nariz en su copa y olisquee profusamente el vino para luego pasarse media hora degustándolo. Pues bien, mi manía es tenerle manía a esas personas. Simplemente, considero que es hacerle un feo al pobre vino si alguien no le olisquea y saborea con emoción. Vamos, que me gusta que la gente disfrute todos los aspectos del vino.

Por otro lado, tampoco me gusta la gente que se pasa de listilla con el vino. Una cosa es que lo saboreen y hagan algún comentario y otra que expliquen la cata completa y la comparen con todos los vinos que han degustado.

Y otra gran manía que tengo es no hablar de política o religión en la mesa. Es una costumbre de donde yo vivo (yo soy de Navarra, pero también está implantada en el País Vasco y otras zonas de España) creada especialmente para mantener la paz familiar. La cuestión es que la gente es mucho más agradable cuando está somnoliento por una comida abundante y contundente así que los temas peliagudos que siempre acaban en bronca sólo se pueden tratar cuando ya se lleva un buen tiempo de sobremesa (que, por cierto, me encanta). Y para asegurarse el efecto, los platos se llenan muchísimo y se hace repetir a todos los presentes para que todos estén tan lleno y haya comido tan bien que les quite todas las ganas de discutir o hacer esfuerzos excesivos.

Fran dijo...

Lo del vino es cierto. Pero no hay nada más apestoso que esa gente que ha ido a una cata de vino en su vida y se creen perfectos sommeliers; entonces antes de tomar el vino, lo huelen, lo miran, y se lo echan lentamente a la boca (hasta acá todo bien) para luego hacer alguna ablución (aquí ya estamos mal) o gárgaras, y finalmente hacer un comentario conocedor del tipo: "mhmh... tiene gusto a calugón pelayo, suaves dejos de guayaba, y está envejecido en barrica de mañío, a este vino le falta guarda..." luego de mirar sorprendidos porque a su alrededor no hay una palangana para devolver el vino. Todo esto ante la mirada expectante (y espantada) de los comensales que se terminan de echar una papa frita con kepchu a la boca....
Para el manual del insoportable, ¿no?

Beattori dijo...

"Matemática fraccionaria" se llama mi manía. separo, junto, luego separo en otras fracciones, luego junto, luego agrupo en otros conjuntos...Mi madre me decía: dejá de jugar con la comida mier.....
Pero no le funcionó...es inherente a mi mente.
Es que a veces me aburre comer.

Arroz!

Susana.

Strangemood dijo...

Lo que dice Fran claramente estaría para una buena lección... Detestables son en la mesa (y en todo lugar en realidad)esos especímenes: "Yo-lo-sé-todo-pregunta-y-no-me-faltará-qué-responder"
Sencillamente acaban con mi apetito en 2 segundos.

montt (el que no dibuja ni palitos) dijo...

y que abrocha con una entonación de altanería:

"el que sabe sabe... y el que no, pregunta"

Katy dijo...

Estimado SQNOA y concurrencia:

Después de leer acabadamente el post y todos los comentarios, quiero hacer un mea culpa y decir mis manías culinarias:

1. SIEMPRE que como alcachofa, saco una a una las hojas y las voy dejando ordenadas, circularmente. No me como la parte que tiene pelos (vulgarmente conocido como el poto de la alcachofa) porque me da asco sacarselos.

2. Comparto con katty run run el separar la ensalada aliñada con limón del resto de los alimentos. El arroz remojado con jugo de limón es francamente abominable.

3. Odio las arvejas, las encuentro ASQUEROSAS y si me dan un rico pollito "alverjado", saco cada una, metodicamente. No soporto sentir su repulsivo sabor en mi boca.

4. Me carga pasar la sal y que no me la reciban en la mano, prefiero no pasarla, por weones. (disculpe el improperio, pero me saca de quicio).

5. ODIO y exterminaría a los que cortan los tallarines!!!. Hay que aprender a enrollarlos con la cuchara, no es tan complicado.

Atentamente,

Katy

Ediciones Mar del Plata dijo...

SObre las empanadas con azúcar, (Fran... lo hemos discutido cuántas veces...) y no sólo las de queso, las de pino (FRITAS), como también las papas rellenas y las humitas tienen que comerse con azúcar. ¿Y de qué se extrañan tanto, si el pastel de choclo le lleva azúcar para que quede doradito? ¡Ah! confieso que se me hace agua a la boca mientras escribo esto, así es que... me voy a comer algo, con permiso.
Mariaelena

major tom dijo...

Las empanadas fritas con azucar flor son increibles.
Los que le ponemos sal a todo,efectivamente es porque desconfiamos del cocinero.Ademas yo le pongo aceite de oliva a todo antes de probarlo.Y pimienta.Y si es pasta,harto parmesano(y si son lentejas tambien)
Y siempre,pero siempre,en los huevos fritos dejo la yemita para el final.Aunque tenga que construir diques con el puré o lo que le lleve de acompañamiento.
Las beterragas tienen que comerse en un plato aparte de lo demas.En eso todos estamos de acuerdo.

Anónimo dijo...

P.D.
Lo de la yema para el final significa que en todos los casos el huevo que viene con la yema rota de la cocina es lo mas impresentable y bajo que puede haber.

Katty_runrun dijo...

¿a la palta le hechan limón?

Strangemood dijo...

Yo le echo limón también ^^, pero hay gente que le pone aceite!
No será mucho?.

Ah tengo otra manía, usar muchas servilletas jajajaja... Cuando voy a comerme un sandwich a un local, el plato siempre queda RE-PLE-TO de servilletas arrugadas.

Es que no encuentro nada más molesto que ensuciarse con la comida y no tener con que limpiarse. Impresentable.

Alexandra dijo...

A pesar de ser una maniática reconocida 100%, no tengo manías en la mesa.
De hecho, paso la sal en la mano, "faeno" el plato antes de empezar y separo lo inseparable, en muchísimas más ocasiones que en un pollo arvejado. Eso sí, mezclar salado con dulce jamás, ni con un pato a la naranja, pero de mañosa, no de maniática

Ale dijo...

Yo le echo limón a la palta.
Y al tomate.
Y a todas las ensaladas.

Y uso muchas servilletas.

Y en ocasiones puedo ser muy inapropiada y mal educada, pero limpio el borde de los vasos con una servilleta, igual que los cubiertos.

Y esa servilleta para a ser la primera del montón de servilletas usadas que quedarán en mi puesto.

No me gustan las servilletas de tela. Son poco prácticas... no me siento cómoda ensuciándola... pienso en el lavado y esa mancha que no va a salir.

Una vez mi hermana me planteó una pregunta que me generó un interesante debate:

"Las servilletas, ¿son para los limpios o para los sucios?"

Porque los limpios no se ensucian, por lo que no necesitan servilletas...
Pero los sucios no se limpian, por lo que tampoco las necesitan.

En fin, un enorme no-aporte para empezar el día.


Saludos a todos.

Fran Solar dijo...

Comer por partes no es tan raro, mucha gente lo hace. Primero todo el puré, después toda la carne... Hay quienes aseguran que comiendo así el cuerpo lo metaboliza mejor y se engorda menos. Súmelo a las tantas leyendas culinarias-urbanas. Por último, apoyo a su persona-muy-cercana sobre abstenerse ante alimentos que no combinen; yo no como nada que no se "vea" bien en conjunto, además de siempre correr el riesgo de la mala educación por preguntar qué es cada cosa en el plato (si desconozco la procedencia, ni siquiera tomo el tenedor). Ya me han pasado gato por liebre (sesos por coliflor, por muy sorprendente que parezca), así que me mantengo constantemente alerta. ¡Mañosos al poder!

Estoy con la pega al cuello, por eso mi ausencia, pero siempre es grato regresar a sus no aportes. Mis saludos cordiales.

señora virtual dijo...

me acordé de un señor que no aporta nada que se come las sopaipillas con manjar... buaj!

El que no aporta dijo...

Me asombra sobremanera la cantidad de comentarios recibidos. Comida, pasión de multitudes. Vamos con las respuestas.

Fran, debe ser porque lo es. Digo, es lo que es. Más bien, todo lo que es. Usted entiende.
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Señora virtual, no se ponga a hablar en tercera persona como el Murci pues. Allá usted con sus manías. Si le parece que los colores son importantes, así sea. Todo por la estética.
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Montt (el que no dibuja ni palitos), efectivamente es una lástima. De todas maneras lo más importante son las calcomanías (me las imagino redondas, con las hojas ordenadamente dispuestas), pero no desmerezca los gorros, poleras y toda clase de merchandising. Me extraña usted, sobre todo encontrándose donde se encuentra.
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Strangemood, ¿o sea que porque son varios, no están de patio? ¿Sabe usted cuánta gente hay en, digamos, El Peral? Déjeme decirle que el hecho de ser muchos no demuestra nada, sino eso: son muchos.
Ya viene el post para los chiflidos, paciencia.
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Katty_runrun, no me parece en absoluto raro. Y aunque todos la han emprendido contra mí por el tema de las betarragas, no me quise referir precisamente a ellas, simplemente fue el primer ejemplo que se me ocurrió de no combinación. Parece que fue un mal ejemplo.
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Fran, remítase al comentario anterior.
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Bea, un buen punto el del vino. Esos catadores que comienzan a hablar de las piernas y demás atributos del mosto... terribles.
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Fran, peores son los que no han asistido a un solo curso, sino que vieron a un sommelier en el Canal Gourmet.
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Beattori, me parece que lo suyo es patológico. Razón tenía su madre en decir lo que decía.
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Strangemood, son detestables, y ya viene la lección. Pero no limitada a la mesa.
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Montt (el que no dibuja ni palitos), terrible frase la que cita usted.
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Katy, bienvenida al club de las hojas de las alcachofas. No comerse el poto (de la alcachofa, se entiende) me parece imperdonable.
Sobre las arvejas del pollo... ¿las deja en el velador?
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Mariaelena, las empanadas de queso, las humitas, incluso las empanadas de pino fritas, pasen. Pero, ¿las papas rellenas? No hay salud.
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Major tom, si es azúcar flor pasa. El azúcar granulada no les va.

En los huevos fritos yo también dejo la yema para el final. Cuando se puede, claro, porque esos huevos fritos que se pasaron y tienen la yema absolutamente cocida, amén de la clara chamuscada por debajo... simplemente incomibles.
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Major, prefiero la yema reventada que recocida, ¿usted no?
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Katty_runrun, claro. Limón, sal y un toque de aceite de oliva. A veces pimienta.
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Strangemood, ¿o sea que limón está bien, pero aceite no? ¿Por qué la discriminación?

Con las servilletas... bueno, yo uso una. Siempre saco más por si acaso, y nunca las uso. Con una me basta. Y me sobra, de hecho.
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Alexandra, parece que no le entendí. Dice usted no tener manías en la mesa, para continuar reconociendo faenar el plato y separar lo inseparable. ¿En qué parte me perdí?
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Ale, yo también soy fan del limón. El vinagre, en cambio, no me simpatiza.

Sobre la limpieza de cubiertos y vasos... bueno, es un punto. Pero yo, si tengo que limpiar los cubiertos y vasos con la servilleta antes de comer, prefiero el ayuno.

La reflexión de su hermana, simplemente notable. Debería usted invitarla a dar una vuelta por aquí, de seguro tiene mucho que no aportar.
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Fran Solar, usted lo ha dicho. No es tan raro. Déjeme acotar que tampoco es tan normal.

Aunque tengo algunas comidas vetadas de mi dieta, como casi de todo, aunque eso no significa que no esté atento a lo que hay en mi plato. Seguro no tanto como usted, claro, pero tampoco me pasarán gato por liebre.
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Señora virtual, el señor al que hace usted referencia come las sopaipillas con manjar, con miel, con pebre, con ketchup y con mantequilla. No al mismo tiempo, claro. Digamos, entonces, que es un experimentador culinario, y como tal merece respeto. Nada de puajs aquí.

Fran dijo...

Me acabo de acordar una de las mejores ideas de mi legítimo, que me la expuso al poco tiempo de conocerlo, y que me ayudó a darme cuenta casí inmediatamente que era el hombre indicado:

Hay que crear la revista "Como: metodología y alimentación".

Con este post, queda clara su necesidad.

montt (el que no dibuja ni palitos) dijo...

Para aquellos insalubres que comen con la calculadora en la mesa: las cajas de cereales Kellog's vienen con una pequeña nota de "Intercambio Energético", que se suma a los datos nutricionales. Usted puede, entonces, tomar en cuenta que un plato de Rice Krispies (33 grs.) con leche (1/2 tasa, descremada) le aportan 160 calorías y 29 grs. de carbohidratos.

El gran no aporte de esta nueva tabla es que usted ahora tiene conocimiento certero que al consumir esas 160 calorías usted gasta 2 carbohidratos.

Ya que estamos con el merchandising, http://lateandola.blogspot.com

Bea dijo...

Bueno, gracias a esta entrada me encontré una manía. Me gusta que, si un plato tiene varios ingredientes distintos, comerlos todos a la vez. Me explico.

Tengo un plato con un filete y patatas fritas, pimientos y champiñones. Mi manía es cortar trocitos de cada cosa y pinchar uno de cada con el tenedor (por eso tienen que ser trozos pequeños, para no llenar mucho el tenedor). Si no me da la guarnición para todo el filete, suelo jugar mentalmente a probar variaciones: filete con pimiento, filete con patata, patata con champiñón... Al final, lo importante es no comer sólo una cosa.

Además, si el plato lleva mucha patata cocida y la salsita es líquida (sea verdura o carne, lo importante es que haya mucha patata) me preocupo de aplastar todas las patatas y, si puedo, todo lo demás (si eso, lo corto) y lo mezclo bien con la salsa para que la patata sepa a todo lo demás y me caigan tropezones en el tenedor al coger cucharadas de patatas (además, la salsa queda más espesa y me gusta más). Con las albóndigas también lo hago. Eso si, el puré no me gusta mucho, es demasiado homogéneo y a mi me gusta que se noten los distintos ingredientes.

De todas formas, esto último sólo lo hago con lo que cocine mi madre o yo misma. Después de que el cocinero se pase su tiempo dejando las albóndigas redonditas o pelando y cortando las patatas, me parece mal para con él dedicarme a escacharle todo el plato.

Por cierto, rara vez pregunto que lleva un plato mientras lo estoy comiendo. Si no puedo adivinarlo en ese momento, lo pregunto al terminar la comida. No me gusta descubrir que estoy comiendo lengua o criadillas (me dan repelus) pero una vez en el estómago ya me dan igual.

Katy dijo...

estimados todos:

la verdad es que nunca he comido pollito alverjado al velador, buuu, pero si tuviera que sacar las arvejas, las pondría en una servilleta y de ahí la enrollaría y botaría, sin mayores complicaciones.

me sumo al hecho que no puedo comer sin servilletas, encuentro que es una chanchada imperdonable.

y por último me apesta que le pongan limón a la palta, queda pésimo!!

Atte

katy

Andrea dijo...

Estimado SQNA
Primera vez que visito su blog y no he podido despegarme de esta alimenticia discusión. Voy a tratar de no aportar con una manía de verano muy usada en mi familia: construir castillos de rosada sandía, bañados en granulosa harina de tostar, tratando de evitar ahuecar el dulce corazón de la mentada fruta.... lo recuerdo y me dan ganas de que ya sea enero.
Muchos saludos
AV

montt (el que no dibuja ni palitos) dijo...

Muy estimado SQNA,

Me ha dejado perplejo con las arvejas en el velador. La única circunstancia lógica en la que se me ocurre válida su proposición es pedir un pollo alverjado en un motel.

¿Será por experiencia que lo sugiere?

un Habitante casi Desplanetado. dijo...

buuuu me he perdido de tanto señor sqna... he estado tan perdida de la vida bloguera, apenas si escribo en el mío. Leyendo los chorrocientos no aportes, me he dado cuenta que mi modo culinario es: donde fueras has lo que vieras. Me acabo de dar cuenta que soy extremadamente dócil y adaptable a la hora de comer. No tengo mañas de nada, como de todo, mezclo de todo, me equivoco en las mezclas... vuelvo a intentarlo y vamos por la digestión... bien, me hincho de orgullo. Pero debo decir, eso sí que sí mi querido señor qna que tengo una mañita chiquita. Mi problema va más bien por la ortografía y la pronunciación. Me carga comer en presencia de algunos y algotros que piden X cantidad de "vianesas", así como el pollo "alverjado", el "cilandro", la "pitza" la "beterraga"... en fin, no se me ocurren más. Si sé, soy un monstruo. Debo confesar que lo q más me saca de quicio son las "vianesas". ¡¡Y los colegiales!! lo había olvidado. Asco, asco asco. Y ver como la persona en cuestión los engulle con tanto disfrute me da más asco aún. Y corto los granos de los choclos cocidos con el cuchillo. Cuando puedo en realidad, porque la otra vez me pilló el choclomóvil y no lo puede resistir. Aaaaaa lo había olvidado... ahora agarré la costumbre de comer mascadas o bocados de pan intercaladamente. Osea si tengo un par de tostadas, una con mermelada y la otra con palta, me como un mordisquito de mermelada, otro de palta y así sucesivamente. Y cuando tomo once, pongo los platos igual q para el almuerzo, la taza al costado superior al plato de pan, que queda al centro como si fuera plato de fondo. Y me carga untar margarina o mantequilla de potes con restos de migas quemadas... guácala. Bueno sqna, como ve mi maña pasa más por los instrumentos que por los alimentos mismos. Y de la biosal paso la verde nomás, la plateada donde sale una pareja de abuelitos no tiene sabor a nada.
He dicho.
Saludantes!!!

un Habitante casi Desplanetado. dijo...

PS:
En realidad... soy un atado de mañas... o no? ¡es que no son mañas! Porque nunca las digo, me aguanto, estoicamente... creo que las dejo para mi casa nada más. Ay, me traumé.

madam butterfly dijo...

Estimado SQNA
PORQUE SERA QUE SIEMPRE SE TERMINA HABLANDO DE COMIDA CUANDO SE ESTA COMIENDO?
O SERA UNA DEFORMACION MENTAL DE MI FAMILIA.....
NO SOPORTO A LOS QUE SE HACEN LOS VIVOS TRATANDO DE CONVENCER QUE EL CHUPE DE JIBIA ES IGUAL AL DE LOCOS, AUNQUE YO HAGA UN SEMI CHUPE PQ LE AGREGO PAPAS....
ATTE
MADAM

Fran dijo...

Madam Butterfly, eso depende de los comensales. Tengo unos amigos con los que siempre, impajaritablemente, terminábamos hablando de sexo. Y solo por hablar de algo, fíjese.

S.Q.N.A.: ¿punto com?¿correo electrónico? Le apuesto que ya hizo iniciación de actividades, tiene un logo "El que no aporta" con una MR encerrada en un circulito, con sus correspondientes pegatinas (para pegarla al lado de las del Club de la Alcachofa), y abrirá instalaciopnes en Sanhattan.
¿Como crecemos, no?

Fran Solar dijo...

¡Felicidades por el punto com! ¿Y el merchandise? Me sumo a la idea del sticker "Yo (imagen de corazón=amo) No Aportar" o "Yo también No Aporto", etc. Sirve para poleras, hologramas, chapitas, gorros, y más etc. Se puede hacer millonario, más si le agrega su retrato en sombra o con una bolsa de papel en la cabeza (o puede mostrar sólo su mano, como el Dr. Garra del Inspector Gadget, o una grabación de su voz como Charlie, de los Ángeles respectivos). Póngase creativo que en eso no falla. No pierda la buena brisa.

Mis saludos.

El que no aporta dijo...

Fran, no es mala idea, pero ¿eso le demostró que era el indicado?
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Montt, no sé cómo había podido vivir hasta hoy sin ese dato. El día que comience a comer cereales de Kellog´s, lo tendré en cuenta.
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Bea, he visto a mucha gente hacer eso. Y a veces no es fácil.
En todo caso, y viendo su larga explicación, veo que realiza usted largos procedimientos a la hora de alimentarse.
Sobre el conocimiento... a mí, ya en el estómago, sigue sin darme igual. Por eso la necesidad de saber lo que como.
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Katy, se lo recomiendo, tiene un gusto especial. Y sobre la palta con limón, es muy buena.
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Andrea, está bueno lo de los castillos de sandía. Asumo que la "harina de tostar" es lo que personalmente conozco como "harina tostada".
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Montt, qué mal pensado. ¿Y si estoy enfermo, postrado en mi lecho, y me llevan el almuerzo en una bandeja?
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Habitante, conéctese. Ahora sí que anda casi desplanetado.
Es una buena medida la de ser adaptable. El problema es que muchas veces no se puede. Simplemente hay cosas que, aunque vea, no podré hacer jamás.

Ya que estamos hablando de comida, eso de hincharse no será literal, ¿no?

Comparto lo de la ortografía, con un matiz: no necesito que digan vianesas para indigestarme, con vienesas también me matan.

Su final, repleto de manías, no hace sino evidenciar una preocupante condición mental, tomando en cuenta que inició su comentario afirmando carecer de manías. Espero se recupere pronto (de su aislamiento, claro).
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Habitante, eso decía yo... En todo caso, el hecho de no decirlas no significa que no existan, ¿no le parece?
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Madam butterfly, a mí me suena a deformación familiar. Eso de estar hasta el cuello de comida, sin poder más, y que la conversación gire en torno a lo que comerán al día siguiente, o a recordar grandes comidas pasadas... Patológico.

Los estafadores culinarios son de lo peor. Y su chupe, con todo respeto, es a la inversa: un chupe de papa al que le agrega locos. ¿O jibia?
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Fran, el correo existe hace mucho, sólo lo hice más público. Y el punto com... bueno, un arranque.
No habrá, en todo caso, tanto despliegue como propone.

Para finalizar, y fuera de programa, déjeme decirle que la confluencia medial ha llegado a niveles asombrosos. Ya no sólo se trata de blogs, no.
Ayer iba de vuelta a mi casa, en el auto, escuchando un conocido programa de radio con sección interactiva. Iba yo pensando cómo respondería a la pregunta al llegar a mi casa. Voilà. Las musas del aburrimiento -las más prolíficas, por cierto- me proveyeron dos respuestas notables. Hasta que el conductor -no el Tío conductor, que quede claro- las leyó al aire. Las mismas dos. Lo juro. Enviadas por usted. No me quedó más que reírme. Me ganó de mano.
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Fran Solar, había pensado en papel higiénico estampado, con la leyenda "Yo limpio lo que no aporta" o algo así.
Me gustó lo de la garra en la onda Gadget. Sin gato, eso sí.

Fran dijo...

Para que vea usté. Yo siempre intento no aportar en los espacios públicos que me lo permiten.

Notable que me haya identificado.

Déjeme decirle que la referencia a Evaristi fue un pequeño homenaje.

También había dado como respuesta lo del Fasat Alpha, pero no calificó.

En cuanto a lo de saber si mi legítimo era el indicado o no, obviamente existieron muchísimas otras variables a evaluar. Pero lo del sentido del humor, y ocurrencia es muy importante... como 25 puntos!

Isidora Cousiño dijo...

Ok, no sé comer.
Ok, hago todo lo que odias.
Aunque siempre hay alguien retándome.
Me acuerdo de una nana que me aviolentó con su gigantesca mano cuando giré el plato. Bueno, si uno es chica y tiene brazos cortos, no resulta normal no más.
Otra nana me pegó la manía de la sal.
Lo de los colores... bueno, no combino ni en la ropa.

Pero mi padre revuelve la comida hasta q se desintegra! Por eso cuando alguien me llama por teléfono y son las 2 pm, si estoy almorzando, volverán a llamar a las 6.

Me carga... mmm. Son cosas de educación más que nada. Detesto el codo en la mesa. Me carga los que se meten el bolo completo en un cachete y hablan como si estuviera completamente escondido.

Adios señor que no aporta, SIN NOMBRE AUN.

PD. me niego a andar buscando en google su pila.

El que no aporta dijo...

Fran, la identifiqué pues. Para que vea.

La apoyo en la elección, o más que en la elección, en los motivos de ella. El humor es sin duda uno de los elementos más importantes. A todo esto, anda medio desaparecido de por estos rumbos su legítimo.
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Isidora, si la retan, por algo será.
¿Cómo es eso de "aviolentar"?

Los otros temas serán parte de un nuevo post, sobre la educación en la mesa.

Yo tengo nombre, desde hace ya varios años. Que usted no lo sepa es otra cosa. A todo esto, ¿qué es eso de "su pila"? ¿Vendría siendo lo mismo que "su gracia"?

Fran dijo...

No olvide usté que el legítimo es como artista de circo pobre, ya lo mencionó en su post anterior.. es el que cabecea el corner, lo patea, ataja el gol y arbitra el partido.

Así que al final del día me dedico a contarle de nuestras divagaciones, y nos carcajeamos de lo lindo.

Ale dijo...

Don Éste, SQNA.

Mis felicitaciones por su puntocom.
Creo que es un verdadero no aporte a su ya poco aportativo blog.

Creo que el merchandising de su página puntocom, para hacer honor al nombre de la misma, debe ser algo de utilidad igual a cero.

Por ejemplo, cubos de hielo de acrílico, un tenedor de goma, una pila gastada... en fin, se pueden proponer tantas cosas, ¿no?

Mis respetos.

Mi vida en 20 kg. dijo...

SQNA, cuando ponga a la venta sus productos hagalo tambien por internet....me anoto con un pin...:)

Strangemood dijo...

Realmente esta conversación ha generado una riqueza profundamente no-aportadora.
Me parece una encantadora idea la del merchandising 0 APORTE.

Estoy segurísima que arrasaría en el mercado, considerando la sociedad en que vivímos... nada más ad-hoc, no cree Don no-aportador?


Saludos!
Clau*

Pobreosito dijo...

A mi me gustan los pinchos para los choclos que tienen forma de choclito, no me gusta agarrarlos con palos para brocheta (en mi caso mondadientes)ni con tenedores. Me gusta jugar al arquitecto con las sandías tmbn. En mi caso, me meto adentro y juego a que es mi palacio invernal comestible. Y hubo momentos de locura en los cuales me dio por usar las mitades de cascara seca de limones como sombrero de playa. Eso fue antes de usar la conchita. En todos los casos mi relación con la comida siempre ha sido más bien dramática. Mucha veces terminé como tentempié en el plato del perro. Ahora estoy haciendo dieta para el verano, no sé de dónde sacan que los osos somos gordos y panzones.

Pula dijo...

Estimado señor que no aporta, me fijé q usa usted el statcounter, bueno, yo tmabién lo usaba, pero resulta que me llenó de virus, troyanos y leseras el pc, asi q tuve que dejar de ocuparlo.

Ojalá no tenga usted ese problema y le sea tan útil como alguna vez lo fue para mí.
Saludos.

chutas...ehhh para no densentonar....
¡me cargan los chunchules y la gente que los come me deja de caer bien un poquito!

montt (el que no dibuja ni palitos) dijo...

no me quiten el statcounter, que es mi manera de satisfacer esa inmensa curiosidad y llevar a pleno mi alma de 'sapo'.

señores, no hay mejor ocasión para inaugurar el merchandising pro-orden-de-alcachofas que la procesión de lo vasquez, alma y cuerpo del merchandising de este país.

nos vemos en la procesión.

Marcylor dijo...

No hay peor maña que llegar a comer sin ganas.
Esa sí que no admite perdón.

Fran dijo...

Comer sin ganas..mhmhmh... no me ha tocado en lo personal.

No puedo ir a la procesión este año ni los próximos, el primer cumpleaños de mi hija ese mismo día me tiene la agenda copada (tuvo el tino de llegar en un día feriado)
Pero linda la iniciativa... sobre todo para el Pro-orden-de-alcachofas (no se preocupe, Montt, no lo reduciré a siglas esta vez)

Fran dijo...

Se me había olvidado una manía que detesto: a los que te miran feo. Ya, OK, entiendo que si estás con un vegetariano (o peor, con un vegano), y te comes un tremendo y jugoso bistec, te miren con cara de reproche. Por último, ellos defienden una causa.

Pero esa gente que te mira raro si comes algo que ellos encuentran incomible, me parece insoportable. Yo, por ejemplo, como casi de todo. Y disfruto con la comida. Entonces, que me sirvan un plato con piure o pimentones rellenos con cochayuyo y me miren con cara de "cómo te puedes comer esa porquería" me parece atroz. O que comentes lo rico que estaba la ensalada de betarraga o los erizos y te observen como quien observa a un animal en el zoológico, frunciendo la nariz y levantando la ceja izquierda, creo que es de pésimo gusto.

He dicho.

Ahora si puede usté escribir su próximo post.

José Miguel dijo...

Pucha, hice un gran no aporte y no está

montt (el que no dibuja ni palitos) dijo...

a todo esto, ¿cómo es el chiste del 68?

Ale dijo...

¡¡YA PUES, S.Q.N.A., ESTAMOS ESPERANDO LA ENTRADA NÚMERO 69!!

Strangemood dijo...

Apoyo la moción.

Fran dijo...

Ooooooiga pues Mandolino!

¿Hasta cuando nos mantendrá en ascuas?
¿No será que está con crisis de inspiración?
¿Ah? ¿Ah?

Ale dijo...

Señor que no Aporta...
Está Usted generando demasiada expectativa con la entrada 69.
Más le vale que esté a la altura.

Le saludo cordialmente

Ale dijo...

¿O está esperando acaso que lleguemos a los 69 comentarios en esta entrada? Bueno, faltan sólo 2...

Strangemood dijo...

Interesante lo que aporta Ale... hmmm.. ahora sólo faltaría 1


=O

El que no aporta dijo...

Fran, mis respetos para todos los circos pobres. Pero dígale que se de una vuelta, pues.
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Ale, yo también lo encuentro un no aporte. Como que hace más respetable la idiotez, digo yo.
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Mi vida en 20 kg., ¿en qué pagan por esos lados? Porque mire que si vamos a hacer un trueque por, digamos, camellos, se complica la transacción.
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Strangemood, ya vendrá el merchandising. Algo que de verdad no aporte se me ocurrirá. Creo.
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Pobreosito, gran flashback el de los pinchos de choclo. Ahora tengo unos high tech, minimal, full design de acero inoxidable, pero no son lo mismo.
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Pula, a mí no me ha traído problemas hasta elmohfjkd ndfn enlarge your pen1s now! new year new tool. Era broma. Gracias por su preocupación, espero no tener problemas.

Los chunchules son tan despreciables como las criadillas, los riñones, los sesos y demás cosas por el estilo.
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Montt, no se lo quitaré, de manera que pueda seguir con esa pequeña dosis de voyeurismo.
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Marcylor, sin ganas simplemente no como. Ni siquiera bajo esa frase de presión psicológica que usaban contra uno en la infancia, de "hay niños que no tienen qué comer. Bueno, llévenle la comida a ellos, que yo no tengo hambre.
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Fran,déjeme contarle que yo también llegué en día feriado, por lo que nunca fui al colegio para mi cumpleaños. Un lujo. Luego los legisladores, ingeniosos ellos, decidieron quitármelo parcialmente, transformándolo en lo que se da en llamar "feriado móvil". Ahora quieren definitivamente desferializarlo, si cabe la palabra. Malditos sean.
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Fran, los que miran feo no merecen rspeto, ni siquiera los veganos. Salvo, claro, que coma usted pimentones rellenos de cochayuyos. Si lo hace, aténgase usted a las consecuencias. Yo también la miraría feo si la veo comiendo tamaña aberración culinaria.
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José Miguel, qué desidida la suya. Podría reescribir el comentario, como yo en este momento al ver que mi larga respuesta desapareció. En todo caso, es bueno saber que vive usted. Saludos.
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Montt, ¿cuál es la posición 68? Tú me das sexo oral y te debo una. Ése es el chiste, no una propuesta. No se me vaya a entusiasmar, oiga.
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Ale, ya va.
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Strangemood, no desespere. De los pacientes es el reino de los cielos, dicen.
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Fran, no hay crisis de inspiración, sino de tiempo. Para que se haga una idea, he pasado varios días sin siquiera revisar LUN. Para que dimensione la gravedad del asunto.
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Ale, la expectativa se la genera usted. Yo sólo dije que el tema 69 (chiflidos, aplausos, risas) será ad hoc al tema. No que vaya a estar a la altura. Que además, por tratarse de dicho número, son dos alturas diferentes.
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Ale, no espero eso, aunque esta respuesta se constituye en el comentario 69 (más chiflidos, risas, un ¡oigaaa!)
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Strangemood, ya estamos con los comentarios.
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La entrada no pasa de esta semana. Compromiso. Juramento. Palabra de honor. Cruz pal cielo. De veritas de veritas.

montt (el que no dibuja ni palitos) dijo...

Tuve la tentación, cuando íbamos en el 68 de tirarme a la piscina y llevarme los laureles. Pero me contuve pues considero que corresponde que sea usted el laureado.

Que se escuche fuerte:

¡ejaleee!

Strangemood dijo...

Yo creo que varios la tuvimos Sr Montt ^^

montt (el que no dibuja ni palitos) dijo...

Y sorprendentemente nadie tocó el tema del arroz: sacrilegio que sea graneado y herejía que 'le lleve' choclo o arvejas. Si es graneado y con choclo, entonces que venga satanás y se lleve al chef.

Fran dijo...

¡¡Que mañoso!!!
Claro que esos arroces pregraneados tienen menos gusto que un clavo. Pero de ahí a herejizar los que le llevan cositas... se pasó. ¿Y el arroz chaufán? ¿Y el arroz guisado? ¿el arroz con palta?
Nooo, si lo que pasa es que usté no tiene "cultura de arroz", pueh..

Ya, esmérese con el otro post mejor, que si sigue así va a perder audiencia (o lecturancia)

Fran dijo...

PD: déjeme decirle que me desilusiona terriblemente saber que usté sería de aquellos que me mirarían con cara de asco ante un sabroso pimentón relleno con cochayuyo...

El que no aporta dijo...

Montt, gracias por la deferencia.
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Strangemood, gracias a usted también, por no haber cedido a la tentación.
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Montt, a mí el pregraneado no me gusta, pero lo del "decorado" no me aproblema.
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Fran, veo que se dirige usted a dos interlocutores diferentes sin diferenciar uno de otro. ¿Será normal eso?

Se lanza la campaña "Franalperal"
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Fran, no por el pimentón, que me encanta, sino por matarlo con el cochayuyo.

Fran dijo...

Disculpe, S.Q.N.A.: como diría un ex profesor mío del cual poco o nada aprendí, y que ahora figura como alcalde de una tradicional comuna de la capital, fue un lapiz lázuli (lapsus linguis)

El que no aporta dijo...

Ya me parecía. Se agradece la aclaración, yo creí que, como dijo un Honorable Diputado de la República, se trataba de un lapsus bilinguis.

montt (el que no dibuja ni palitos) dijo...

Tengo cultura de arroz y por lo mismo me digno de hacer ese tipo de comentarios.

El arroz frío con verduras es muy bienvenido, pero meter todo adentro de la olla porque le da flojera cocer las verduras es blasfemia culinaria.

Ya viene el post, hay varios en el horno...

Carroña dijo...

S.Q.N.A.:
no pude leer todos los comentarios porque son demasiados, pero debo decir que me parece notable la discusión, es increible la cantidad de manías que se desplegan de tan pequeños detalles.
Para mi, una de las cosas más desagradables -evitando hablar de muchas ya mencionadas- es comer con alguien que te mira mientras comes. No digo que te mire a los ojos, sino que te mira la boca, te mira el plato, te mira las manos. Uno no sabe si dejar de comer o simplemente mostrarle todo lo de adentro para que se deje de mirar. Conozco gente bien mirona.